Hidromiel artesanal añejada en roble. Una experiencia única elaborada con los mejores ingredientes locales y la pasión de nuestros maestros.
Edición Limitada
Roble
"El Renacer de una Tradición en el Corazón de los Andes"
Hace tres años, en una pequeña bodega rodeada del aire puro de Tarqui, en las afueras de Cuenca, nació un sueño: devolverle al mundo la bebida más antigua de la humanidad, pero con el alma de nuestra tierra ecuatoriana.
Lo que comenzó como una curiosidad por la fermentación natural se convirtió en un compromiso con la paciencia y el respeto a la naturaleza. Aquí, el tiempo corre distinto. No usamos químicos ni procesos industriales; nuestra esencia es completamente artesanal. Cada botella comienza con el trabajo manual de despulpar las frutas, una a una, asegurando que solo lo mejor de la cosecha llegue a la fermentación.
Nuestra hidromiel es un mapa sensorial del Ecuador. Creemos en el comercio justo y en la magia de lo local, por eso recorremos el país buscando ingredientes excepcionales:
Desde los campos de Tungurahua, donde el clima volcánico le otorga una intensidad inigualable.
El alma de la bebida, recolectada por apicultores locales, protegiendo a las abejas que polinizan nuestros valles.
Desde la selva del Oriente, capturando la exuberancia y el misterio de la amazonía.
"Cada sorbo de nuestra hidromiel cuenta la historia de nuestras manos en la despulpadora manual, del esfuerzo de los productores locales y de la pureza de un agua que nace en las montañas. No solo hacemos hidromiel; embotellamos el paisaje, el trabajo honesto y la riqueza de nuestra biodiversidad."
Bienvenidos a la pureza de lo ancestral
Selección especial de nuestros maestros hidromieleros.
Equilibrio perfecto entre la dulzura de la miel y la acidez vibrante de las moras maduras. Nuestra variedad más aclamada.
Una experiencia sofisticada con notas profundas de cacao y un final sedoso de miel pura.